¿Qué significa amar a México?


ESTE 16 de septiembre celebramos el 204 aniversario de la Independencia de México como colonia española y su comienzo como país autónomo. Para quienes nacimos muchísimos años después de que eso ocurrió, sería bueno que reflexionáramos sobre el sentido de las Fiestas Patrias.

Personalmente, no soy muy afecta al nacionalismo como tal. Me parece que ha sido utilizado para discriminar a otras personas por una casualidad geográfica al momento de nacer, y una forma injusta de limitar a la gente a un determinado espacio territorial. El nacionalismo, como creencia cuasirreligiosa, ha servido para matar y morir por él, para diferenciarnos de los demás por fronteras que en ocasiones son sólo líneas pintadas en un mapa, y para construir a esa o a ese que vive del lado opuesto como un otro.

Tengo problemas identificándome con un nacionalismo que santifica banderas y busca pasiones en un Himno Nacional, pero que olvida que México está formado por personas, por su territorio y su diversidad vegetal y animal. Que deposita los Poderes en alguien que lanza un sentido grito de “¡Viva México!” ante gente congregada en una plaza que unos días antes habilitó como estacionamiento, para que poderosos y poderosas como él pudieran escucharlo en su Informe. Me causa conflicto festejar la Independencia de mi patria de una monarquía, cuando seguimos teniendo una aristocracia intocable por la ley, conformada por la oligarquía y la clase política.

¿Cómo sentirme cómoda agradeciéndoles a los próceres de la Independencia, cuando no hemos logrado honrar su muerte en la construcción de un mejor país del cual nos independizaron? ¿Cómo gritar “¡Viva México!” si en los hechos lo estamos asesinando con la contaminación de sus ríos, sus playas, su aire, y la destrucción de sus bosques? ¿Cómo podemos explicar que a 204 años no hayamos podido superar los traumas de la colonia, y sigamos suponiéndonos conquistados y no conquistadores?

Me parece que el patriotismo o el nacionalismo no es algo que se lleve en las venas; no considero que sea inherente a nuestro nacimiento. Creo que el amor por nuestro país se construye en el día a día, y se demuestra con actos. No ama más a México el funcionario que celebra en las Fiestas Patrias, pero que desvía el dinero de nuestros impuestos; el empresario que prospera con el producto de sus suelos y contamina sus aguas, para después negarse a sanearlas. No puede llamarse amor a México cuando se busca convertirse en gobernante para enriquecerse a costa del pueblo, o para gozar de impunidad.

El amor a México se demuestra en los hechos, en el valor que requiere exigir lo que es justo y en la templanza para permanecer como una persona íntegra cuando se nos presenta la posibilidad de participar en un acto de corrupción, a pesar de las consecuencias. El amor a nuestro país se muestra al cuidar el medio ambiente, al reforestar informadamente y al respetar la vida animal. El patriotismo se vive cuando se trata a nuestros semejantes con respeto y no se menosprecia a alguien por el hecho de ser indígena. Cuando somos capaces de reconocernos como mexicanos y mexicanas a pesar del color de nuestra piel, sin discriminarnos por una herencia tan lejana como mítica, que sólo existe para separar lo intangible, como es la etnia. Nuestra raza es la humana.

Por eso, si salen a festejar el aniversario de la Independencia, antes de repetir el grito de “¡Viva México!”, asegúrense de no estarse mordiendo la lengua, de no estar exclamando sólo palabras vacías e hipócritas que no se reflejen en la vida diaria. Porque cuando el amor hacia un país sólo se manifiesta en una bandera y un Himno Nacional, y no en la defensa de su gente, en la legalidad y en el respeto a su territorio, entonces tenemos un concepto equivocado del significado de patriotismo.

POST SCRÍPTUM

Ayer, 14 de septiembre, se cumplieron 2 años de la Ley de Fomento a la Bicicleta en el Estado de Colima, la cual surgió gracias a la lucha constante e informada de colectivos ciclistas, organismos ciudadanos e integrantes de la academia, quienes continúan pugnando por que se haga efectiva en cada municipio de la entidad.

En el marco de las Fiestas Patrias, el Congreso del Estado, en conjunto con la sociedad civil, realizará un programa de actividades con la intención de sensibilizar a la gente sobre el uso de ese vehículo y el respeto al espacio del ciclista, así como un recordatorio de lo que falta por cumplirse de la mencionada ley y su reglamento.

Felicidades a estos ciudadanos y ciudadanas que, grupal o individualmente, contribuyen a que tengamos un Colima mejor y un México más avanzado. Sigan luchando para que su voz sea escuchada y las promesas que se les hicieron sean cumplidas a cabalidad. Eso es un ejemplo de verdadero amor a la patria.

Esta columna se publico en ¿Qué significa amar a México? el 15 de septiembre de 2014

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Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
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