Prioridades en congruencia


DESDE hace meses, cuando se hicieron los cálculos y nos dimos cuenta de que las fechas en las que se discutirán las leyes secundarias de las reformas energética y de telecomunicaciones en el Congreso de la Unión, y las del inicio del Mundial de Futbol, y más importante, de los días en los que México juega, se empatan, la gente ha opinado para que las primeras se modifiquen, argumentando que están organizándolas deliberadamente así para que la ciudadanía, distraída por este opio de las masas, no se manifieste contra ellas.

Personalmente, considero que, de resultar cierto este argumento, se podría explicar entonces perfectamente por qué nuestro país no ha salido del tercermundismo. Si es verdad que el gobierno sólo con hacer coincidir el calendario del Mundial con el del debate de las mencionadas leyes tiene para controlar el destino del país, el problema real no es entonces la supuesta perversidad del PRI, sino la indolencia del pueblo.

Las fechas de la Copa del Mundo no son ninguna novedad, y desde hace algunas semanas se conocen también los días en los que se discutirá cada asunto. Se ha publicado, se ha comentado sobre esto, se ha compartido en las redes sociales, así que la gente no puede llamarse sorprendida. No se está cometiendo un albazo, la coincidencia de fechas no anula ninguno de los mecanismos que existen para organizarse e influir en la discusión de sus representantes populares, a menos, claro, que la molestia sea una excusa para, desde este momento, culpar al balompié por no participar para evitar el desfalco que, aseguran, se le está haciendo a la Patria.

No quiero decir con esto que no exista una intención de sacar las normatividades mientras la gente está distraída. Sí creo que en la política, al menos en la mexicana, se utilizan todas las mañas posibles para ajustar el sistema y funcione de acuerdo a los intereses de algunos grupos de poder, ya sea político o económico, pero si esto les sigue dando resultado, es porque le han tomado bien la medida a las masas mexicanas, y saben que, en su mayoría, aun cuando sepan que están cometiendo un abuso y una irregularidad, nada harán para evitarlo.

Porque no creo que, de las personas que se quejan de ese hecho tendencioso, en su mayoría y en un acto de dignidad ciudadana, dejen de ver los partidos del Mundial; tampoco que no los sintonicen como producto de un boicot organizado para impedir que las televisoras tengan una ganancia con su transmisión, quienes además resultarían directamente beneficiadas (o perjudicadas) del resultado de la discusión y aprobación de las leyes; y mucho menos creo que en lugar de ver a México jugar contra Camerún, vayan y se manifiesten alrededor de las Cámaras para ejercer presión sobre los legisladores.

Es cierto que las redes sociales nos han dado un nuevo canal de comunicación en el cual nos expresamos con mayor facilidad, y que muchos mexicanos y mexicanas lo han utilizado para quejarse de la corrupción o hacer señalamientos contra el sistema, pero no considero que sólo el hecho de escribir opiniones personales en las mismas sea suficiente, si esto no va acompañado de un actuar en congruencia con la vida diaria.

En este caso en particular, me parece que es bueno que la gente se sienta molesta por la coincidencia de las fechas en que se televisará el Mundial, con las del debate de las leyes secundarias, pero no basta solamente con quejarnos, tenemos que ir más allá, como, por ejemplo, informarnos bien sobre el contenido de esta reglamentación que se va a discutir esos días, y las repercusiones que tendrá para el país. Es posible que al hacerlo nos topemos con sorpresas en diversos sentidos.

Otra acción sería el darle el justo valor a cada cosa, pues aunque la Selección Mexicana se juegue el orgullo nacionalista en Brasil, me parece que es mucho más importante lo que suceda en el Congreso, pues ahí se decidirán el rumbo y el futuro del país, así que bien valdría la pena ajustar nuestras prioridades y sacrificar aquello que se encuentra en el segundo lugar de las mismas. De lo que pase en esas fechas se verá cuál es el verdadero interés de la ciudadanía.

Esta columna fue publicada el 9 de junio de 2014 en Diario de Colima.

Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
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