Participar, la idea


CON la intención de conocer la opinión de la sociedad colimense sobre la reforma político-electoral, el Congreso del Estado de Colima, por medio de las comisiones de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios, y de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales, convocó a foros la semana pasada, los días miércoles, jueves y viernes, en donde hubo una gran participación de la ciudadanía y organismos civiles, quienes acudieron para presentar propuestas en las diferentes mesas que se abrieron con ese propósito.

Motivada por la oportunidad de aportar una opción que pudiera incidir en la equidad de género a través da la nueva legislación, asistí, junto con mi grupo de trabajo del Diplomado de Estudios de Género de la Universidad de Colima, a exponer una propuesta en la que habíamos venido trabajando desde hace algunos meses.

El documento que presentamos y muy someramente explicamos al auditorio, tenía que ver con una asignación práctica de las candidaturas plurinominales para asegurar la presencia femenina en el Congreso, y como una medida complementaria para llegar a la paridad de género en el Parlamento local. También insistimos en la importancia de manejar un lenguaje incluyente en el Código Electoral del Estado de Colima, ya que el supuesto de la neutralidad del masculino, que engloba al femenino, sólo ha servido para invisibilizar a las mujeres.

Nuestra contribución consistió en proponer una reforma al artículo 257 del Código Electoral vigente, para incluir una quinta fracción que diría lo siguiente: “V.- Al momento de hacer la asignación de las diputaciones por representación proporcional, el CONSEJO GENERAL tomará en cuenta el porcentaje de género de los resultados de mayoría relativa para determinar el que está sub-representado en las candidaturas uninominales. Una vez determinado éste, tomará de la lista de candidaturas plurinominales aquellos correspondientes al género minoritario, respetando el orden asignado, con la intención de llegar a la paridad”.

El razonamiento detrás es el de la importancia de impulsar un Congreso estatal que cuente con la debida representación femenina, toda vez que las circunstancias sociales y de roles masculinos y femeninos muestran una realidad distinta para hombres y mujeres, los cuales podrían no ser observados si no existe una presencia suficiente de ambos géneros en la Cámara, y así evitar, en la medida de lo posible, decisiones que afecten a alguno de los sexos, por la creencia de que uno puede intuir aquello que necesita el otro. Pensar que cualquiera puede decidir lo que necesita otra persona, con la cual tiene diferencias intrínsecas, es infantilizarla y desestimar su propia capacidad de autodeterminación, de ahí la trascendencia de impulsar la paridad en el Parlamento del estado.

La propuesta presentada no solamente resulta de utilidad para colocar a una mayor cantidad de mujeres como legisladoras, sino que prevé la posibilidad de que en un futuro el Congreso local pueda tener una sobrerrepresentación femenina, asegurando escaños a los hombres, para garantizar que sus necesidades continúen siendo consideradas.

Independientemente de si nuestro planteamiento será retomado al momento de votar la reforma, considero importante la participación ciudadana en este tipo de foros, sobre todo cuando el país atraviesa por momentos de crisis que podrían amenazar nuestro Estado de Derecho. En el caso específico de la enmienda político-electoral, es indispensable la atención y presión de la población, para saber cómo estará conformado el ordenamiento legal que regulará la forma en que las y los representantes populares acceden al poder.

El modelo actual ha probado estar lejos de la idoneidad, cayendo en una simulación de la democracia, cuando la realidad se orienta mucho más a una oligarquía o partidocracia, en la cual los y las representantes populares se sienten más inclinadas a responder a las decisiones internas de sus partidos, que a la población que las eligió, ya que es de los primeros, y no de la segunda, de quienes depende el avance en su carrera política.

Participar en los foros, así como continuar informándose y manifestándose pacíficamente, es una manera de comunicarle a nuestros dirigentes que somos una sociedad despierta, interesada en ser parte activa del destino de su país. Éstos ya se realizaron, la gente ya emitió su opinión, pero ahora debemos asegurarnos de que lo anterior no haya sido tan sólo un ejercicio para cumplir con las formas legales, sino que, efectivamente, se tomen en cuenta las propuestas presentadas, y éstas se adecuen a lo que la ciudadanía demanda. Sólo así podríamos hacer honor al artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que asegura que: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su Gobierno”.

La idea ahí está, falta hacerla nuestra.

Esta columna fue publicada el 27 de enero de 2013 en Diario de Colima

Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
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