No intocables


HACE casi un año, al ser investido como jefe máximo del PRI, el presidente Enrique Peña Nieto declaró que “no hay intereses intocables. El único interés que protegeré es el interés de la Nación”.

Por aquel entonces, el país entero estaba conmocionado por la detención de Elba Esther Gordillo, considerada una de las personas más poderosas de México, acusada por la PGR de desvío de fondos para su uso personal, procedente de las recaudaciones del gremio magisterial. Había motivos, pues, para creerle al presidente.

En ese momento comenté que, con el arresto a Gordillo Morales, y por su posición en el discurso al recibir la investidura como jefe máximo del PRI, Peña estaba obligado a investigar a otros dirigentes gremiales, sospechosos de malversar sus fondos, siendo Carlos Romero Deschamps, secretario del Sindicato de Petróleos Mexicanos, quien debiera de encabezar la lista.

Abundé que de no hacerlo, la aprehensión de Elba Esther Gordillo se vería como un acto de autoridad encaminado a quitar del frente a una adversaria que podía dificultarle la aprobación de la reforma educativa, no a una verdadera lucha por combatir la corrupción.

En 9 días se cumplirá un año de la detención de la ex lideresa, y no se ha abierto proceso a ningún otro dirigente.

Razones para dudar existen, y no sólo por el ostentoso estilo de vida que presumen llevar tanto el hijo como la hija de Romero Deschamps, sino porque Pemex ya ha negado en varias ocasiones información sobre el dinero que da al gremio petrolero, por concepto de cuotas sindicales.

Incluso, en 2010, el también senador por el PRI, junto con otros integrantes del gremio, se ampararon para que Pemex no diera a conocer datos sobre sus ingresos, los cuales habían sido solicitados a través de la Ley Federal de Transparencia. A pesar de que el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) combatió legalmente este amparo, un Tribunal Colegiado de Circuito terminó dándole la razón a Carlos Romero, por considerar que debió de haberse incluido a los terceros interesados en el recurso de revisión.

Cuatro años después, la historia podría ser diferente, luego de que el IFAI ordenó a la paraestatal presente los documentos en los cuales se especifican los ingresos y prestaciones del líder del sindicato petrolero, en el periodo comprendido entre 1994 y 2000, y del 1 de noviembre de 2012 al 30 de octubre de 2013, respondiendo a la solicitud de un ciudadano.
De hacerse pública esa información, bien podría ponerse de manifiesto el enriquecimiento inexplicable del dirigente-senador, lo que abriría la puerta a otros recursos legales.

Estando en esta encrucijada, sería buen momento para que el presidente retomara esa promesa que hiciera hace casi un año, demostrando que realmente el interés que quiere proteger es el del país, ordenando que se abra una investigación contra Carlos Romero Deschamps. Efectivamente, no debe de haber intocables, aun cuando éstos estén debidamente domesticados.

Esta columna fue publicada en Diario de Colima el 17 de febrero de 2014

Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s