En el marco del Día Internacional de la Mujer


Desde que las mujeres comenzaron a salir a las calles a exigir sus derechos, muchos cambios han tenido efecto. Obtuvieron el reconocimiento al voto, el derecho a ser votadas, a usar anticonceptivos, a trabajar fuera de casa, a divorciarse, a la pensión alimenticia, etcétera. Pero aun cuando la lucha ha sido encarnizada, las mujeres de hoy estamos lejos aún de la tan anhelada equidad, y lo seguiremos estando hasta que se dé un cambio en la cultura en la que vivimos, en la forma de pensar, en la cual la violencia es invisibilizada y, por lo tanto, ejercida y tolerada hasta el punto de terminar en feminicidio.

Tener una visión de género constituye un reto, pues se trata de ser capaces de ver cosas que hasta hace un momento eran invisibles, cosas que durante toda una vida nos habían enseñado a obviar, a desestimar e incluso a observar como natural. Por eso los y las feministas hablan a menudo de la lente de género, porque en realidad se trata de cambiar el enfoque con el que vemos el mundo. ¡Todo!

Pero más que ponerse lentes de género, yo consideraría que se trata de quitarse los que usamos habitualmente: los de la naturalidad, aquellos que son capaces de hacernos mirar los hechos más espantosos como algo normal, que tienen la perversa magia de justificar ante nuestros ojos vejaciones, violaciones y muertes; que nos distraen de la necesidad de involucrarnos en cambiar la realidad para asegurar una existencia plena, tanto para las mujeres en nuestra vida, como para los mismos hombres.

Se trata de comenzar a cuestionar, como diría la escritora Cynthia Enloe, a desarrollar nuestra curiosidad, y hacer preguntas ante lo que siempre hemos dado por hecho. Cuestiones simples como: ¿Por qué los hombres llevan el pelo corto, mientras se prefiere que las mujeres lo lleven largo? Hasta complicarnos un poco más preguntándonos por qué se tolera más a una mujer con pelo corto que a un hombre con pelo largo, ¿significa esto que es aceptable que una mujer intente parecerse a un hombre, pero no al revés?

Cada interrogante que nos hacemos va rompiendo la realidad en la que vivimos, para acercarnos a la que viven las demás personas, resquebrajando las construcciones sociales que funcionan como los muros que sostienen un sistema basado en desigualdades, y a la vez promotor de las mismas, lo que al final terminará por cambiar nuestra forma de pensar, y con ello, probablemente, nuestra cultura.

Por supuesto que no es lo mismo observar la desigualdad si nos ubicamos en el extremo privilegiado que si vivimos en el otro, pero en cuestión de género, tal sistema provoca que siempre terminemos perdiendo, pues en un régimen de poder patriarcal es inevitable que en algún momento de nuestra vida una persona se coloque por encima de nosotros. Siempre habrá alguien con más dinero, mejor relacionado, de mejor clase social, con más títulos, más fuerte, más atractivo físicamente y hasta más joven.

Por eso el sexismo no sólo afecta a las mujeres, también obra en contra de los hombres al exigirles un tipo de masculinidad única, aquella que esté lo más alejada posible del concepto típico de feminidad, lo que provoca que ellos siempre estén teniendo que demostrar lo “machos” que son, y así evitar ser objeto de acoso. Todas y todos somos víctimas de este sistema, incluso aquellos que creen beneficiarse del mismo, es sólo que la gran mayoría no se ha dado cuenta porque no se les ha mostrado ninguna alternativa, sólo la posibilidad de adaptarse acogiéndose a ciertas reglas no escritas que nunca acordaron seguir, exponiéndose a ser violentados si no lo hacen.

El aparente rechazo que existe al feminismo y la demonización del mismo es un ejemplo claro. Es común confundirlo como lo mismo que el machismo, pero al revés, sin embargo, la inmensa mayoría de quienes lo afirman no han gastado ni un minuto de su tiempo en investigar siquiera su definición en el diccionario. Incluso hay mujeres exitosas que sugieren que debiéramos ser “más femeninas y menos feministas”,* sin reparar no sólo en que una cosa no excluye a la otra, sino que es gracias a la lucha activa del feminismo que hoy son capaces de contar con un trabajo remunerado fuera de casa, que al pretender la equidad de los sexos en derechos y oportunidades están actuando como feministas, aun cuando no se reconozcan como tales. Feministas de clóset, les digo yo.

Mas no es necesario autodefinirse como feminista para mantener una perspectiva de género. Tampoco es necesario ser mujer para cuestionar al patriarcado. Basta tener la intención de vivir en un mundo más equilibrado, en donde la biología no justifique la violencia, y la forma de vestir sea tan sólo una forma de expresión, la manifestación de conformidad con nuestro cuerpo, y no una provocación sexual o un permiso tácito para que nos molesten por ello. No es necesario ser mujer para entender que vivimos en un sistema que discrimina, que la discriminación es violencia, y que la violencia escala hasta que consume la vida. No se necesita ser mujer para entender que el machismo mata.

*Tomado del muro de Facebook de la radiolocutora Fernanda Familiar

Esta columna fue publicada el 11 de marzo de 2013 en Diario de Colima, y puede verse en el siguiente link: http://www.diariodecolima.com/2013/03/11/sentido-comun-4/

Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s