Sobre el Cuerpo de las Mujeres


 

EL día de mañana, la ciudadanía de nuestro vecino del norte y uno de los países más desarrollados del mundo, se presentará a las casillas para decidir si quieren otros 4 años más con el demócrata Barack Obama, o si en su lugar prefieren al republicano Mitt Romney.
La lucha electoral tocó a su fin y fue encarnizada, como es de suponer cuando el premio es la silla presidencial del país más poderoso del mundo –¿habrá quién discuta esto?–; sin embargo, es de llamar la atención el énfasis que se le puso a los derechos reproductivos de las mujeres, en donde éstos se colocaron en la mesa de juego y fueron moneda corriente en las propuestas.
La llaga la crearon los republicanos, definitivamente. Las propuesta de Mitt Romney sobre retirar el apoyo al programa de planeación familiar, y de crear una cláusula de conciencia para que los patrones puedan evitar pagar los costos de anticonceptivos por razones religiosas, comenzaron una serie de debates en la opinión pública, en donde una vez más, el cuerpo y la sexualidad femenina eran difamadas, calumniadas y censuradas públicamente, sin que las voces que se escucharan fueran principalmente las de las mujeres, aunque fuera sobre sus cuerpos desde donde se pretendiera lanzar la ofensiva republicana.
La polarización del debate sobre derechos reproductivos, llevó inevitablemente a que se tocara el tema del aborto, en donde ambas partes mostraron sus posturas, resultando algunas demasiado radicales. Desafortunadamente para los republicanos, el retiro del apoyo a anticonceptivos y al aborto en casos de violación, se ha vuelto muy impopular, por lo que el tema no los ha favorecido, ni siquiera entre sus propios seguidores, quienes gustan de sus políticas económicas, pero se asustan ante estas ideas retrógradas.
Pero el dedo en la llaga lo puso Tod Akin, candidato republicano a senador por el estado de Missouri, al asegurar que las mujeres que son “legítimamente violadas” rara vez se embarazan, en su justificación por defender su postura antiabortista. Según él, cuando una mujer está siendo violada, su cuerpo tiene “formas” de evitar el embarazo, así que cuando éstos suceden, son excepcionalmente raros.
La insensibilidad mostrada por el candidato a senador, demostró ser preocupante para las mujeres estadounidenses, no sólo porque pasa enteramente por alto el estrés y el trauma al que una mujer recién violada ha sido sometida, sino que además pone en entredicho la credibilidad de la víctima, pues si el cuerpo femenino tiene formas de evitar el embarazo durante una violación, si esto sucediera sería porque ella deseaba ser violada o por haber disfrutado del acto, por más brutal que haya sido. 
Tampoco ayudó que Richard Mourdock, candidato a senador por el estado de Indiana, dijera que él se oponía al aborto de embarazos provocados por violaciones, porque consideraba que era algo que Dios quería que sucediera, terminando con esa frase cualquier posibilidad de discusión –sobre todo porque cuesta un poco de trabajo recuperarse de la impresión que causa escuchar esto.
En Facebook y Twitter las opiniones no se hicieron esperar, citando las barbaridades de los mencionados políticos que amenazan con influir en el presupuesto de la salud reproductiva de las mujeres estadounidenses. El que más me llamó la atención mencionaba que, mientras le prohíben a una mujer embarazarse por medio de la fertilización in vitro, a otra, que fue violada, le prohíben abortar porque Dios así lo quiso.
La ofensiva Neanderthal de dichos candidatos, del GOP (Grand Old Party*), resultaron tan perjudiciales para Romney, que lo único que los demócratas tuvieron que hacer fue ligar los mencionados personajes al candidato presidencial republicano. Obama incluso declaró en Colorado, donde le fue presentada la estudiante de leyes a quien el republicano Limbaurgh llamo “zorra” por la declaración que escribió, exigiendo que las universidades tuvieran cobertura de anticonceptivos, que gente como ellos pretendían regresar los Estados Unidos a los años cincuenta, lo que no debían permitir.
Fue pues de llamar la atención el percatarse de la mentalidad de algunas de las personas que pretenden dictar las políticas públicas de uno de los países que más influencia ejercen en México y el mundo. Cómo hombres de traje y corbata pretenden regular los derechos de las mujeres con la excusa de “proteger la vida”, pero son los mismos que mandan a niños y niñas de 18 años a morir en las guerras; y de cómo a más de medio siglo del sufragio femenino, el cuerpo de las mujeres y los derechos que de ahí emanan, siguen siendo tan peligrosamente frágiles y tan fuertemente controvertidos, tanto que son capaces de acaparar la atención de una elección presidencial tan importante, con un contrapeso final, el huracán Sandy, destructor fenómeno meteorológico bautizado irónicamente con nombre femenino. Mañana se verá qué tan avanzado está realmente el país que pretende manejarse como la Nación de la libertad y la democracia, que sin embargo continúa depositando su honor sobre el cuerpo de las mujeres.

*Gran Partido Antiguo

Esta columna fue publicada el 5 de noviembre en Diario de Colima

Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s