La Responsabilidad Es Nuestra


Cada vez que los y las mexicanas entramos en un periodo electoral, los ánimos comienzan a inflamarse como si éstos fueran automáticamente conectados a un tanque de helio. Inmediatamente después de definido el o la candidata del partido de nuestra elección, o con quien creamos identificarnos más, comienza una lucha que se va encarnizando conforme se acerca el tiempo de los comicios, llegando en muchas ocasiones a nublarnos el entendimiento y contravenir aquello mismo por lo que decidimos participar.

Considero muy triste que las irresistibles ansias por ganar conviertan lo que debiera ser un proceso político, un periodo en donde los candidatos y la candidata nos presentan las propuestas con las que pretenden obtener nuestros votos, en un simple partido de futbol, donde lo importante no es el desempeño de quienes juegan, sino que gane el que ostente los colores con los que nos identificamos.

Este anhelo por ganar suele hacer que las personas minimicen, disculpen o ignoren los defectos, las inconsistencias, o incluso las falsedades de sus candidatos o candidatas, y tergiversen las palabras o acciones de la contraparte, olvidando de repente la escala multicolor que separa al blanco del negro, para caer en la diatriba, la vulgaridad, y la guerra sucia, donde todo se vale con tal de que nuestro o nuestra favorita llegue en primer lugar.

A todos nos gusta triunfar, es cierto, pero cuando caemos en esas actitudes olvidamos que lo que se juega no es un clásico de América contra Chivas, sino un proceso destinado a reforzar nuestra democracia, que garantice un sistema de gobierno que favorezca al bien común, donde la finalidad no sea la de llevar a un personaje, o a un partido político al poder, sino que México resulte beneficiado como nación.

Independientemente de si creemos que los valores del partido que apoyamos sean los mejores para el contexto del desarrollo del país, debemos estar conscientes de que se requiere de unidad, participación, tolerancia y capacidad de negociación entre diferentes ideologías, para poder llevar una buena convivencia. Una democracia no debería de ser interpretada como la voluntad de la mayoría, o de un grupo privilegiado, sino como un sistema en donde todas las personas puedan ser representadas y beneficiadas.

De esta forma, la polarización que surge en las campañas políticas, donde la guerra sucia tiene como meta no sólo que su equipo gane, sino hundir al contrario, abona poco o nada a la convivencia una vez pasados los comicios, pues el proceso para integrar a quienes durante ese tiempo consideramos como “los otros” es largo y a veces imposible. No es fácil ver como aliado a quien se llegó a ver como enemigo.

Pero si la actitud de la ciudadanía es imprudente, la de los partidos políticos que recurren a todas las artimañas posibles para obtener la mayoría de los votos no sólo es irresponsable, sino cínica, pues contraviene aquello mismo por lo que existen, que es el implementar sus ideales políticos –entre los cuales está el bienestar de la sociedad, la libertad, el multipartidismo, el respeto a las opiniones diversas, y otros valores fantásticos e inexistentes en los hechos–, y que revela la pretensión de alcanzar el poder por el poder mismo, el principio de un gobierno absolutista.
Resulta en realidad complicado y hasta esquizofrénico intentar entender su concepto de democracia, su amor por México y la legalidad, cuando en la práctica ponen al partido por encima de la nación. En Colima, por ejemplo, se considera al gobernador como el jefe máximo de su partido, siendo él quien tiene la última palabra en el mismo. Dicha autoridad se ve reflejada en el trabajo de los legisladores, quienes obedecen la línea partidista en su toma de decisiones, lo que quiere decir que están supeditados a las órdenes del mandatario. ¿Cómo entonces podemos decir que el Poder Legislativo es independiente del Poder Ejecutivo, si los diputados obedecen al partido y éste obedece al titular del Poder Ejecutivo? Más aún, cuando el partido en el poder hace todo el esfuerzo por obtener la mayoría representativa en el Congreso. ¿Será que no tenemos el mismo concepto de lo que significa democracia, o que no les conviene entenderla?

Los partidos llegan a extremos tales de rechazar a todas aquellas personas que no comparten su bandera, incluso a las apartidistas, a quienes continuamente identifican como militantes potenciales de otros institutos políticos. El problema es que esta posición maniqueísta de “si no estás conmigo, estás en mi contra” se ve reflejada en el despido o bloqueo de oportunidades a dichas personas, lo que no sólo opera en contra de su doctrina, sino incluso del artículo 1º de la Constitución mexicana, a la que todos ellos dicen servir. 

Sin embargo, por más atroz que parezca la actitud de quienes ocupan cargos en los partidos políticos, la responsabilidad de mantener la legalidad y la equidad es de la ciudadanía independiente, aquella que no participa de la “grilla” que se empeñan en llamar política. Es nuestra obligación la de denunciar los atropellos cometidos por los funcionarios que nos intenten intimidar por nuestras preferencias políticas, así como la de no satanizar a alguien tan sólo por no compartir nuestro favoritismo por un candidato o candidata.

Debemos de recordar que al final de cuentas lo importante no es quién llegue al poder, sino cómo permitimos que lo usen quienes estén allí. Si no aprendemos a permanecer unidos y a ejercer el poder que tenemos como ciudadanía, ese poder será inevitablemente usado en nuestra contra.

Esta columna fue publicada en Diario de Colima el 23 de abril de 2012

Acerca de Patricia Sanchez-Espinosa

Licenciada en Derecho y periodista de profesión. Actualmente soy la Subdirectora General de Diario de Colima, el periódico de más circulación en la entidad. Cuento con estudios de maestría en Género y Construcción de la Paz en la UNiversidad para la Paz de la ONU.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s